La validez de la renuncia de Benedicto debe ser cuestionada, Parte II

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Por el Hno. Alexis Bugnolo

En el artículo anterior titulado La validez de la renuncia de Benedicto debe ser cuestionada, Parte I, recité la historia de la controversia sobre la renuncia del Papa Benedicto XVI sobre el tema del error sustancial en la renuncia y luego procedí a explicar más de 20 argumentos en contra de validez.

Aquí, enumeraré los argumentos para la validez, en la medida en que los encuentre y los entienda. Si usted conoce sobre más argumentos, favor de avisarme en la sección de comentarios a continuación. Después de cada argumento a favor de la Validez, publicaré, para conveniencia del lector, el argumento en contra, que se desvía de esta pequeña manera de la forma escolástica adecuada. No hay un orden particular entre los argumentos, pero los más fuertes están al final.

¿Ya sea que el Papa Benedicto XVI, mediante el acto expresado en su discurso “Non solum propter”, renunció a la oficina del Obispo de Roma?

Ad contrarium:

Y parece que lo hizo:

  1. Porque, el Papa Benedicto XVI como Papa está por encima del Derecho Canónico. Por lo tanto, no necesita renunciar según la forma del Canon 332 §2. Por lo tanto, renunció válidamente.

Ad obj. 1: Argumentar que el Papa está por encima de la Ley Canónica, y por lo tanto la renuncia es válida, es un sofismo, que cuando se examina es equivalente a otras 2 proposiciones erróneas, a saber: “El Papa como Papa está por encima de la ley canónica, ergo etc.” y “El Papa como el hombre que está por encima de la ley, ergo etc.”  A la primera, le diré: En primer caso, es verdad que el Papa está por encima del Derecho Canónico. Sin embargo, el Papa, al renunciar a su cargo, no renuncia como Papa, sino como el hombre que es el Papa. Por lo tanto el argumento es praeter rem. Al segundo, digo: es falso decir que el Papa como el hombre que es papa está por encima de la Ley Canónica, porque la mente del Legislador del Código de Derecho Canónico, el Papa Juan Pablo II, en el canon 332 §2, expresamente declara cuándo una renuncia papal es tal y debe considerarse válida. Por lo tanto, si un Papa renunciara de una manera que fuera válida, pero que los Fieles tuvieran que considerar como inválida según la norma de ese Canon, habría caos en la Iglesia. Sin embargo, al interpretar la mente de un legislador, no se puede suponer ninguna tesis que haga que la ley sea defectuosa. Por lo tanto, el Papa Juan Pablo II tuvo la intención de atar al hombre que es papa, en una resignación papal. Por lo tanto, el segundo es falso también.

  1. Porque está claro que el papa Benedicto quiso renunciar. Por lo tanto, él renunció. Por lo tanto, su renuncia es válida.

Ad obj. 2: Argumentar que el Papa quiso renunciar, por lo tanto renunció, es emplear un sofismo que oculta un término medio no distribuido. Porque si el Papa quería renunciar al ministerio del oficio, entonces renunció al ministerium. Pero tal renuncia no se conforma con el Canon 332 §2, ya que el canon no renuncia al munus. Por lo tanto, no es válida. Del mismo modo, si el Papa quería renunciar al munus, entonces NO renunció al munus si es que dijo ministerium. E incluso aunque él creyó haberlo hecho, es inválido, según el canon 332 §2 de acuerdo con el acto, y de acuerdo con el canon 188 debido a un error sustancial.

  1. Debido a que el Papa Benedicto, después de su renuncia, declaró públicamente que renunció válidamente, entonces renunció válidamente.

Ad obj 3: Argumentar que el Papa renunció válidamente porque después de su renuncia declaró públicamente que renunció válidamente, es emplear un subterfugio. Porque en esa declaración pública declara que renunció válidamente al ministerio petrino. Que renunció válidamente al ministerio petrino, no se disputa. Pero si eso es lo que él renunció, entonces no renunció al munus. Por lo tanto, ese acto no efectuó una renuncia al oficio. Por lo tanto, si se afirma que es una renuncia papal válida, la afirmación es falsa según el canon 332 §2.

  1. Porque, el Papa Benedicto, después de su renuncia, declaró públicamente que renunció libremente, por lo tanto renunció.

Ad obj. 4: Es cierto que la libertad en una renuncia es una de las condiciones necesarias para una renuncia papal según el Canon 332 §2, pero no es cierto que sea la única condición. La primera condición es que sea una renuncia de munus. No era. Por lo tanto, este argumento es praeter rem.

  1. Porque el Cardenal Sodano, como Decano del Colegio de Cardenales, al convocar al Colegio, actuó como si fuera válido, por lo tanto, es válido.

Ad obj. 5: No hay un Canon de la Iglesia o una delegación especial del Romano Pontífice que tome la decisión del Cardenal Diácono de llamar a un cónclave eficaz de la validez de una renuncia inválida, o autoritativamente determinante de la validez de una renuncia. Por lo tanto, que lo haya hecho, no prueba nada. No, el canon 332 §2 lo niega expresamente.

  1. Debido a que el Colegio de Cardenales se reunió para elegir un Sucesor del Papa Benedicto, por lo tanto, mediante ese acto declarado o hecho, la renuncia fue válida.

Ad obj. 6: No existe un Canon de la Iglesia o una delegación especial del Romano Pontífice que tome la decisión del Colegio de Cardenales de conciliar o elegir a un Papa, eficaz de la validez de una renuncia inválida, o autoritativamente determinante de la validez de una renuncia. Por lo tanto, que lo hayan hecho, no prueba nada. No, el canon 332 §2 lo niega expresamente.

  1. Porque todo el Colegio de Cardenales después de la renuncia y después del Cónclave de 2013 actúa y sostiene que Jorge Mario Bergoglio es el verdadero y válido Papa.

Ad obj. 7: Respondo lo mismo que para obj. 7.

  1. Porque todo el mundo acepta que Jorge Mario Bergoglio es el Papa Francisco.

Ad obj. 8: El canon 332 §2 al decir, “y no que sea aceptado o no por nadie” en su frase final, lo niega expresamente. Por lo tanto, es falso.

  1. Porque, un católico debe sostener como papa, a quienquiera que los cardenales, o los obispos, o el clero de Roma, sean el papa.

Ad obj. 9: Respondo lo mismo que para obj. 8.

  1. Porque la elección de un Papa por los Cardenales es un hecho dogmático, que todos los católicos deben aceptar.

Ad obj. 10: Si bien es cierto que la elección válida de un Papa por parte de los Cardenales es un hecho dogmático que todos los católicos deben aceptar, no es cierto si la elección no fue válida. Pero una elección no es válida si el Papa anterior aún vive y aún no ha renunciado válidamente. Por lo tanto, esta objeción no es válida, en la medida en que la renuncia sea inválida. Por lo tanto, de su propio ser es insuficiente para probar el punto argumentado.

  1. Debido a que la renuncia del papa Benedicto XVI es un acto papal, que no puede ser cuestionado, según el anexo: prima sedes a nemini iudicatur.

Ad obj. 11: Si bien es cierto que los actos del Romano Pontífice son actos jurídicos que no pueden ser cuestionados, no es verdad que las declaraciones hechas en primera persona por el hombre que es Papa, que son la materia de tales actos o declaraciones, no pueden ser juzgadas. El canon 332 §2 demuestra que tal acto puede ser juzgado ya que el canon juzga tales actos. Que tal materia del acto papal no es un acto del papa como papa, ya se ha demostrado anteriormente.

  1. Porque, un católico con buena conciencia debe suponer que si la renuncia no era válida debido al uso de la palabra ministerium no munus en la frase clave del acto, los Cardenales, de acuerdo con el canon 17, se demostraron a sí mismos que el Santo Padre, El Papa Benedicto renunció lo suficiente al papado, o que celebraron un consejo privado con el para conocer su sentido y significado, momento en el que significó en privado que había renunciado al papado al renunciar al ministerio del papado.

Ad obj. 12: Si bien es cierto que un católico debe estar dispuesto a presumir tal cosa, tal presunción no hace válida una renuncia inválida. No, de acuerdo con el Canon 332 §2, se debe tener en cuenta que la causa final de una renuncia inválida es que no se manifiesta de acuerdo con la norma de la ley (rite manifestatur). Cuya norma requiere un acto público que es un acto presenciado por lo menos con 2 testigos y hecho verbalmente.  Tal acto nunca ha sido publicado. Entonces, incluso si se hiciera, es un acto secreto y no haría una renuncia inválida, válida.

  1. Debido a que el Papa Benedicto dijo: declaro que renuncio al ministerio, …que me fue confiado por medio de los Cardenales, … , asi que la Sede de San Pedro quedará vacante en”, indicó claramente que su renuncia era para efectuar una perdida al oficio (munus). Por lo tanto, su renuncia estuvo de acuerdo con el Canon 332 §2, a pesar de no usar explícitamente la palabra munus, ya que ese Canon requiere su validez. Por los tanto, la renuncia fue válida.

Ad obj. 13: Esta objeción fue refutada en los argumentos de la Primera Parte, pero su complejidad merece una respuesta más completa para aquellas mentes que no pueden entender cómo es inválida. Primero, como se demuestra en la Primera Parte de este Artículo, una renuncia es válida si incluye una renuncia de munus, no es válida si no lo hace. Y de acuerdo con Canon 17, si hay alguna duda sobre si munus está incluido en el Canon 332 §2 como una condición sine qua non o de acuerdo a su significado en un sentido más amplio, uno debe tener recurso a otras partes de del Derecho, la tradición canónica, y a la mente del Legislador (Juan Pablo II) del Código. Como se ha mostrado en otra parte, no hay base para un argumento del canon 17 de que ministerium puede significar munus. Sin embargo, como ministerium es seguido por 2 cláusulas subordinadas, el argumento de que no es válido, debe responder a esa condición. En latín, algunas cláusulas subordinadas pueden alterar el significado de la cláusula principal. Y es cierto que hay una forma poética, en la que parte de una cosa puede sustituir al todo, como cuando en la Misa en el Rito Latino decimos: “Entres a mi casa” para que signifique “Vengas a mi alma”. Sin embargo, con respecto al latín del texto de la renuncia, decir, “que recibí de las manos de los Cardenales” no impone ninguna necesidad de referencia al Ministerio Petrino per se, porque Ratzinger también en ese momento recibió el ministerio Episcopal y Pastoral de la Diócesis de Roma. La segunda cláusula, “asi que la Sede de San Pedro quedará vacante”, se ha demostrado en la Parte I que no requiere ninguna necesidad. Para aquellos que no entienden la gramática latina, esto necesita ser explicado. Porque, en una cláusula subordinada como “asi que … quedará vacante”, la cláusula es una cláusula de propósito del tipo que comienza con la partícula “ut“, y por lo tanto es una cláusula pura de propósito que indica solo una meta. Si la clausula subordinada de propósito hubiera comenzado “de tal manera que” (quomodo) o “de tal manera como para” (in tali modo quod) hubiera sido una cláusula de propósito de tal característica que tuviera el poder de alterar la manera de significado en la clausula primaria, y permitir el uso de significado metonímico, eso es, cuando una parte refiere al todo. Como el Papa Benedicto no dijo nada de ese tipo, esta forma de leer la cláusula subordinada no es posible. Por lo tanto, sigue siendo inválido. Sin embargo, incluso si se tuviera un significado metonímico, sigue siendo inválido según el Canon 332 §2, ya que no se manifestaría debidamente. Porque como si alguien pronunciara los votos matrimoniales diciendo: “Te tomo como mi empanada vienesa” en lugar de decir “Te tomo como mi esposa”, sería necesario recurrir a una interpretación para hacer que la frase signifique tomar una esposa, por lo que en un acto de renuncia, cualquier forma de significado metonímico rendiría inválido el acto porque públicamente no manifiesta la intención debidamente.

  1. En su acto de renuncia, el Papa Benedicto XVI declaró dos cosas. El primero con respecto a su renuncia, el segundo con respecto a la convocación de un cónclave “que un cónclave para elegir a un nuevo Sumo Pontífice sea convocado por aquellos cuyo deber es”. No habría dicho esto si su intención no fuera renunciar a la oficina del papado. Por lo tanto, renunció a la oficina del papado.

Ad obj. 14: Este argumento es una combinación de dos argumentos, uno de los cuales se ha refutado previamente, a saber, aquel que se refiere a su intención, que fue refutado en Ad obj. 2.  Aquí responderé al otro que se refiere al comando papal de convocar un cónclave. Dado que el Papa declaró que se convocaría un cónclave para elegir a un nuevo Romano Pontífice constituye la segunda cláusula independiente de su verbo, “Yo declaro”. Por lo tanto, es lógicamente independiente y no tiene ninguna necesidad en la alteración del significado de la primera cláusula, que se refiere a la renuncia.  Por lo tanto, si la renuncia no se manifiesta debidamente de acuerdo con el Canon 332 §2, que el Papa declara que se debe llamar cónclave es una declaración papal que está totalmente viciada por el error sustancial en su primera declaración. Así, el canon 188 invalida la ejecución de este mando. Esto es especialmente cierto, ya que en la declaración de convocatoria, no requiere que la convocatoria se realice antes o después de que el Papa deje de ser, ni en una fecha específica o incluso durante su vida. Para ver esto más claramente, recuerde el ejemplo de los argumentos en contra de la validez, en donde un papa hipotético declara: “Renuncio a los plátanos para que el 28 de febrero, a las 8 p. M., Hora romana, La Sede esté vacía” y simplemente agregue “y que se convoque un cónclave para elegir un nuevo pontífice romano”. Como se puede ver en esta hipotética, la segunda declaración no hace válida la primera, simplemente continúa con el error sustancial: un error sustancial que también hace que el Cónclave de 2013 y todos los actos de Bergoglio como Papa sean inválidos.

  1. Canon 332 §2 requiere la renuncia del oficio. Pero ministerium también significa oficio. Por lo tanto, cuando el Papa Benedicto renunció al ministerium, renunció al munus.

Ad obj. 15 : Canon 332 §2 lee de la siguiente manera: “Si el Romano Pontífice renunciase a su munus, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste rite, pero no que sea aceptada por nadie.” Como se puede ver en este Canon, que es el único que se ocupa de las renuncias papales, la condición fundamental es que el Papa renuncie a su “munus“. Ahora, mientras que algunas traducciones modernas lo traducen como oficina (inglés), otras como cargo (español), otras como función (italiano), está claro en el Código de Derecho Canónico que su significado canónico principal es oficio. Esto se puede ver en su uso en los Encabezados del Nuevo Código para los capítulos sobre las Oficinas eclesiásticas. Esto se confirma mediante una cita directa del canon 145 §1, donde cada oficio eclesiástico es llamado un “munus“, no un “ministerium”. Un examen del Código también revela que un ministerium nunca se llama una “oficio”. Ahora, como el Código de Derecho Canónico requiere en el Canon 17, que el Código mismo se lea de acuerdo con la tradición de los textos canónicos, las fuentes del derecho canónico y la mente de su legislador (el Papa Juan Pablo II), estos hechos deberían ser suficientes pruebas para excluir la posibilidad de que “ministerium” se pueda leer como munus. Esto se confirma mediante la comparación del Canon 332 §2 con el canon correspondiente en el Código de Derecho Canónico promulgado bajo el Papa Benedicto XV, donde se habla de un Papa que renuncia, pero no dice a qué renuncia. Es evidente y significativo que el Papa Juan Pablo II en el código de 1983 agregó la palabra “munus” para especificar a qué se debe renunciar para efectuar una renuncia papal. También es evidente que en ese Código de Derecho Canónico “ministerium” se refiere al ejercicio de una oficio. Además, si uno examina todas las renuncias papales anteriores para las cuales hay evidencia textual de la fórmula de renuncia, siempre se encuentran las palabras que significan oficio: onus, munus. No se encuentra ministerium. Los nombres propios para los oficios se encuentran como epicopatus y papatus. O la dignidad que resulta de la oficina se nombra con las palabras honor o dignitas. Así, de acuerdo con el Canon 17, todas las fuentes de interpretación autorizada concluyen sobre 1 resultado: que un Papa solo renuncia cuando renuncia al munus, al oficio, no a la ejecución del oficio, ministerium.  Por lo tanto, incluso si el Papa Benedicto pretendía, y en privado después afirmó, afirmaba o afirmaría, que pretendía usar “ministerium” para munus, su acto de renuncia no es válido debido a ese error sustancial, en virtud del canon 188, y no puede hacerse válido por ningún acto posterior. Tendría que ser rehecho con la palabra, “munus“. Entonces, el argumento es inválido por un sofismo, de leer “munus” en su mayor según su significado en latín, pero leer “ministerium” en el menor de acuerdo con su uso vernáculo. Por lo tanto, su conclusión se alcanza a través de un término medio no distribuido, y por lo tanto también es inválida.

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La validez de la renuncia de Benedicto debe ser cuestionada, Parte I

 

Resignation

por el Hno. Alexis Bugnolo

Recientemente, el destacado teólogo del vaticano y ex miembro de la Congregación para la fe, Mons. Nicola Bux opinó públicamente que la validez de la renuncia del Papa Benedicto XVI debería estudiarse con respecto a la cuestión de lo que parece ser un error sustancial en la fórmula de renuncia.

Mons. Bux no fue el único en plantear este tema.  De hecho, las dudas sobre la validez del acto de renuncia fueron planteadas inmediatamente después de que se conoció la noticia. Flavien Blanchon, un periodista francés que trabaja en Roma, escribiendo solo 2 días después, citó a un eminente erudito latino que señaló errores en el texto de abdicación y señaló que la presencia de cualquier error, de acuerdo a la tradición canónica, se consideraba un signo de falta de deliberación, rindiendo el acto nulo y sin efecto.

Luego un año después, Antonio Socci especuló abiertamente que la renuncia pudo haber sido inválida a la falta de voluntad interior otorgada por Benedicto.  En el mismo año, un estudio muy notable publicado por un profesor en derecho canónico en el Instituto Teológico de Legano, Suiza, en 2014 por el P. Stefano Violi, que discutió canónicamente la renuncia: La Renuncia del Papa Benedicto XVI entre historia, ley y conciencia, sin embargo, sin levantar la cuestión de su invalidez. (Es obligatorio leerlo debido a su rica cita de la historia canónica de las renuncias papales) Sin embargo, el estudio, al identificar el asunto de la renuncia a considerar el ministerio activo, no al munus, dejó en claro que la cuestión de El error sustancial que invalidaba la renuncia, fue una cuestión real, fundamentada en el texto del acto mismo.

Sin embargo, el 19 de junio de 2016, Ann Barnhardt planteó específicamente la cuestión de una duda derivada del canon 188, que cita error sustancial como fundamento suficiente para establecer motivo para una determinación canónica de invalidez en cualquier renuncia.  Lo hizo después de los notables comentarios del secretario personal del Papa Benedicto más temprano el 20 de mayo, en los que afirmó que Benedicto todavía ocupaba la Oficina Papal. (Texto completo traducido al inglés)

Luego el Blogger Sarmaticus discutió el tema planteado por las palabras de Ganswein el 5 de agosto de 2016, con un post en el que destacaba lo significativo de lo que el Arzobispo había dicho en la Universidad Gregoriana, en una post titulado: La navaja de ockham encuentraBenedicto todavía papa, Francisco es falso papa, Iglesia universal en estado de necesidad desde el abril 24 de 2005

Mons. Henry Gracida, obispo emérito de Corpus Christi, Texas, en los Estados Unidos, y ex miembro del Opus Dei, también ha sostenido esta misma duda y otras en relación con la validez de la renuncia.  Entiendo que el Obispo ha escrito a muchos miembros de la Jerarquía Sagrada y la Curia sobre estos asuntos para instar a que se tomen medidas. (cfr. abyssum.org : Sugiere una declaración pública de 12 Cardenales pre Bergoglio)

Según Ann Barnhart, en el año siguiente, el abogado Chris Ferrara y la señora Anne Kreitzer también sostuvieron esta misma duda. El historiador Richard Cowden Guido opinó lo mismo el 11 de mayo de 2017. Y, el famoso controversialita italiano, Antonio Socci, citó a Violi detenidamente el 31 de mayo de 2017 y sostuvo la misma tesis.

El 11 de agosto de 2017, el popular programa de televisión católica, Café con Galat, en una edición en inglés, discutió por qué el Papa Benedicto XVI sigue siendo el verdadero papa. Si bien este programa enfatiza la falta de libertad en el acto, incluye el asunto relacionado con la falta de conformidad con el Canon 332 §2 y el canon 188.

En algún momento antes de marzo de este año, el Padre Paul Kramer sostuvo también que el canon 188 anuló la renuncia, debido a la falta de conformidad de las renuncias al canon 332 §2 al mencionar ministerium en lugar de munus.

En mayo de este año, a más tardar, el P. Juan Juárez Falcón expuso la razón canónica de la invalidez de la renuncia, sobre la base de un error sustancial, en un artículo titulado “Dos Graves Razones”.

Finalmente, el Papa Benedicto XVI en sus cartas privadas al cardenal Brandmüller, publicadas en el verano de 2018, solicita abiertamente sugerencias para una mejor manera de renunciar, si no lo hizo correctamente.

Hay una serie de católicos notables que sostienen esta duda, y desde que Mons. Bux solicitó una investigación de este asunto, agregaré aquí en forma escolástica, algunos argumentos a favor de sostenerlo, en el curso de los cuales se refutarán todos los argumentos sustanciales en contra. En el transcurso del tiempo, a medida que los encuentre, o piense en otros nuevos, los agregaré a esta lista.

Acerca de que si el Papa Benedicto XVI, mediante el acto expresado en su discurso “Non solum propter”, renunció a al cargo del Obispo de Roma?

Y parece que no lo hizo:

  1. Primero, porque un error sustancial, en un acto de resignación, se refiere al vis verborum, o significado de las palabras, en cuanto a la forma y la materia del acto. Pero el acto de renunciar a un ministerio se refiere a uno de los accidentes propios del cargo por el cual ese ministerio puede ser ejercido correctamente. Por lo tanto, si uno renuncia a un ministerio, no renuncia a el cargo. Y si cree haber renunciado al cargo, al renunciar a uno de los ministerios, está en un error sustancial en cuanto al significado de las palabras que ha usado. Pero en el texto, Non Solum Propter, Benedicto XVI renuncia al ministerio que recibió como obispo de Roma, cuando fue elegido. Por lo tanto, entender que actuar como una renuncia al cargo es cometer un error sustancial en cuanto al efecto del acto. Por lo tanto, según el canon 188, la renuncia es inválida.
  2. San Pedro Apóstol ejerció muchos ministerios en muchos lugares. Pero nadie es el verdadero sucesor de San Pedro, excepto el obispo de Roma (canon 331). Por lo tanto, si uno renuncia a un ministerio petrino, no renuncia al cargi de Obispado de Roma (cf. cánones 331 y 332), que tiene otros ministerios en virtud de su cargo. Por lo tanto, si uno cree que ha renunciado al Obispado de Roma al renunciar a un ministerio petrino, está en un error sustancial y, por lo tanto, según el canon 188, la renuncia es inválida.
  3. Según San Pablo (1 Corintios 12), existen diversas gracias, ministerios y cargos en la Iglesia, ya que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, como el obispo de Roma puede ejercer varios de estos ministerios, se deduce que uno no renuncia al Obispado de Roma si renuncia a uno de estos ministerios, ya que ningún ministerio es coextendido con el Obispado de Roma. Ergo en tal renuncia, si uno cree que ha significado suficientemente la renuncia al Obispado de Roma, está en un error sustancial. Por lo tanto, según el canon 188, la renuncia es inválida.
  4. Según Seneca (Moral Essays, volumen 3, John W. Basore, Heineman, 1935), hay que distinguir entre los beneficios, las oficinas y los ministerios. Los beneficios son los que son otorgados por un desconocido, los oficios por los hijos, las madres y otras personas con las relaciones necesarias, y los ministerios por los funcionarios que hacen lo que los superiores no hacen. El Ministerio Petrino es un servicio a la Iglesia. Pero el oficio del obispo de Roma es un deber para Cristo. Si uno renuncia al ministerio de un sirviente, no renuncia al oficio de un hijo. Ergo en tal renuncia etc..
  5. La validez de un acto de renuncia no puede basarse en la definición subjetiva de las palabras, o la mera intención del que renuncia. Si ese fuera el caso, la interpretación haría del acto un acto de renuncia. El acto en sí no lo declararía. Pero la Iglesia es una sociedad pública fundada por el Dios vivo encarnado. Por lo tanto, la renuncia a los oficios debe ser no solo intencional sino también pública, para dar testimonio del hecho de que el oficio fue establecido por el Dios vivo y encarnado. Pero la oficina del obispo de Roma es tal oficina. Ergo en tal renunciación etc.
  6. Como Msgr. Henry Gracida argumenta en su blog, abyssum.org: Si Cristo no aceptó la renuncia de Benedicto como válida, porque el acto en sí no era canónicamente válido por el canon 188, entonces Cristo estaría obligado en justicia a privar a Bergoglio de la gracia, de modo que Su falta al no ser papa sea MÁS EVIDENTE para todos con fe, esperanza y caridad. Pero es MÁS EVIDENTE para todos, incluso los no católicos, que NO tiene la gracia de Dios en él ni en sus acciones. Ergo, o Cristo es injusto, o Cristo es justo. Él no puede ser injusto. ¡Ergo, Bergoglio no es papa!
  7. Del mismo modo, Cristo oró por Pedro para que su fe no fracasara, y para que pudiera confirmar a sus hermanos en el Colegio Apostólico. Ahora, esta oración de Cristo debe ser eficaz, ya que Cristo es Dios y el Hijo Amado del Padre Eterno, y debido al oficio de San Pedro no es algo meramente útil para el Cuerpo de Cristo, sino necesario en asuntos de fe y unidad. Por lo tanto, la oración de Cristo por los sucesores de San Pedro debe ser eficaz de alguna manera con respecto a la fe y la unidad de la Iglesia. Pero Bergoglio ataca manifiestamente tanto la fe como la unidad de la Iglesia. Por lo tanto, lejos de juzgar que en este hombre la oración de Cristo no tenía la intención de ser efectiva. ¡Ergo, Bergoglio no es un sucesor válido de San Pedro!
  8. Del texto del acto de renuncia. El papa Benedicto admite en la primera oración que posee el munus petrinum. Pero más abajo, dice que renuncia al ministerio que había recibido como obispo de Roma. Por lo tanto, no ha renunciado al munus. Pero munus significa oficio y don de gracia (cf. Canon 145 §1 y Pablo VI, Christus Dominus). Por lo tanto, no ha declarado que ha renunciado al cargo y al don de la gracia. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  9. Desde el sentido de la lengua latina, que carece del artículo definido e indefinido. Cuando dices: Renuntio ministerio, no dices si has renunciado al ministerio o a un ministerio. Por lo tanto, dejas sin decir a qué ministerio has renunciado. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  10. De la ley papal Universi Dominici Gregis, sobre las elecciones papales: Uno no es elegido para el Ministerio Petrino, sino para ser el Obispo de Roma. Por lo tanto, a menos que uno renuncie al Obispado de Roma, uno no ha desocupado la Sede de San Pedro. Pero en declaraciones públicas, el Papa Benedicto XVI, después de marzo de 2013, se limita a decir que ha renunciado al ministerio. Por lo tanto, se encuentra en un grave error habitual con respecto a lo que se requiere en un acto de renuncia del cargo del Obispado de Roma. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  11. Del Código de Derecho Canónico: las renuncias canónicas son válidas si 3 cosas son válidas: libertad de coerción, recta intención, significado inequívoco. Esto se confirma en el canon 332, § 2, que niega expresamente que la aceptación de una renuncia afecte a su validez o no validez. Pero el Papa Benedicto admite en sus cartas al Cardenal Brandmüller que su intención era conservar algo de la Dignidad Pontificia. Su secretario privado también ha afirmado públicamente que él ocupa la sede de la Sede de Pedro, pero aún comparte el Ministerio Petrino. Esta es una evidencia incontrovertible de que el acto de renuncia es ambiguo. Para cualquiera de los dos significa que ha renunciado a la Sede o que no ha renunciado a la Sede, que ha renunciado al ministerio o que no ha renunciado al ministerio. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  12. De la neumetología, es decir, de la teología del Espíritu Santo. Después de febrero de 2013, toda la Iglesia aún reconoce y acepta al Papa Benedicto XVI con el título de papa y con prerrogativas papales. Todos lo llaman Benedicto, no Ratzinger o Joseph. Pero toda la Iglesia no puede ser engañada. Sin embargo, según la institución divina, el papado no puede ser ocupado por más de una persona a la vez. Y el que lo sostiene primero, tiene el reclamo válido al oficio. Por lo tanto, la Iglesia no entiende el acto como uno que renuncia al oficio. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  13. Por insuficiencia de intención: si un Papa renuncia a comer plátanos, no ha renunciado al cargo de Obispado de Roma. Por lo tanto, si él dice: “He renunciado a comer plátanos para desocupar la Sede de Roma“, está en un error sustancial en cuanto al efecto de su acto. Pero en su texto de renuncia, dice que ha renunciado al ministerio para desocupar la sede de San Pedro [ut sedes Sancti Petri vacet]. Pero ese es un error sustancial, ya que el ministerio es solo un accidente propio del Obispado de Roma, porque ser el Obispo de Roma es el primer acto de su existencia. [esse primum], Ejercer los ministerios del Obispado de Roma es el segundo acto de su ser. [esse secundum]. Por lo tanto, dado que el segundo acto de ser es en potencia al primer acto, y la potencia se divide de acto en accidente a sustancia, renunciar a uno o todos los ministerios de un oficio es un acto relacionado con los accidentes, no la sustancia del oficio. Por lo tanto, uno podría igualmente renunciar a cualquiera o todos sus ministerios y retener el oficio. Por lo tanto, al renunciar a uno o al ministerio, no renuncia al cargo. De hecho, en declaraciones públicas, explícitamente afirma haber renunciado al ministerio. Por lo tanto, su insuficiencia de la intención expresada no salva el acto de un error sustancial. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  14. El Papa no es más poderoso que Dios Hijo. Pero Dios Hijo, al convertirse en el Santísimo Sacramento del Altar, en el momento de la Consagración, renuncia a todos los accidentes y acciones de Su Sagrada Humanidad, sin embargo, sigue siendo Dios y Hombre. Por lo tanto, incluso si un Papa renunciara a todas sus acciones y ministerios como Papa, él sigue siendo el Papa. Pero el Papa Benedicto XVI, en su declaración del 11 de febrero de 2013, solo renuncia al ministerio de su oficio, no al oficio. Por lo tanto, sigue siendo el Papa.
  15. Si usted se levanta de su silla, pero no le concede la silla a otro, la silla queda vacante pero sigue siendo su propiedad. Ahora el oficio del Sucesor de San Pedro es para el Sucesor de San Pedro, mientras que el trono es para el que está entronizado. Entonces, si un Papa renuncia al ministerio de su oficio, pero no al oficio, aunque tenga la intención de renunciar al Trono de San Pedro, no cede su derecho y la posesión del oficio. Entonces, cuando el Papa Benedicto escribe declaro me ministerio … renuntiare ita ut Sedes Petri vacet deja claro que, si bien renuncia a servir como Papa, no renuncia al Papado.
  16. Si algún presidente, primer ministro o padre de familia renuncia a cumplir con los deberes de su cargo, no obstante, no ha dejado de ser presidente, primer ministro o padre. Del mismo modo, con el Papa, si solo renuncia textualmente al ministerio de su cargo, no ha perdido su cargo.
  17. Dios, que es Ser como instituidor de la Oficina de Pedro, no puede considerar como dimitido de la oficina del Sucesor de San Pedro, cualquier Romano Pontífice, elegido válidamente, que solo renuncia a los accidentes o los segundos actos del ser de esa oficina. Pero el Papa Benedicto XVI renunció solo al ministerium, o ejercicio del oficio, el cual había recibido, más no el munus, que es el oficio mismo. Por lo tanto, ya que el ejercicio del cargo es el segundo acto del ser del cargo, Dios no puede reconocer tal renuncia como válida. Y si Dios no la reconoce como válida, tampoco lo puede hacer la Iglesia. Por lo tanto, en tal renuncia, etc..
  18. La esencia de ‘ser el Papa’ es la dignidad de la oficina que ocupa. La esencia de un ministerio es el servicio prestado. Por lo tanto, así como la renuncia a un servicio no causa la pérdida de dignidad, de igual manera la renuncia al Ministerio Petrino no causa la pérdida del cargo papal. Por lo tanto, en tal renuncia, etc.
  19. En derecho canónico, ministerium no es el lugar de derecho (ius) que es encontrado solo en los sacramentos (sacramenta) y oficios (munera).  Por lo tanto, aquel que renuncia ministerium, no renuncia a ningún derecho. Pero el Papa Benedicto XVI en su renuncia, Non solum propter, renuncia el ministerium que recibió de las manos de los cardenales.  Por lo tanto, el no renuncia a ningún derecho.  Si se objetara que el renunció al ministerio para desocupar la sede de San Pedro (ita ut Sedes S Petri vacet), Se debe responder que, dado que vacare, en latín tiene dos sentidos: el de conceder el derecho y el de simplemente irse, como en vacaciones, la afirmación de renuncia al ministerium como para vacet a la Sede romana no implica la necesidad de significar una renuncia a ningún derecho. Por lo tanto, en tal renuncia etc..
  20. Como argumenta el sabio canonista, Juan Juárez Falcó: el Canon 332, que es el único canon con respecto a las renuncias papales, habla de la renuncia del munus, no del ministerium. Pero Benedicto XVI habla solo de renunciar al ministerio, no al munus. Ergo mediante el canon 188, la renuncia es inválida para efectuar una renuncia de munus. Pero según el canon 145, el munus es la oficina. Por lo tanto, en tal renuncia, etc..

 

Para los argumentos, al contrario, y sus refutaciones, ver parte II

 

En suma:

Como el eminente abogado canónico, el p. Juan Ignacio Arrieta, dice al comentar sobre el Canon 126: Cuando la ignorancia o el error se refieren al objeto esencial del acto, … el acto debe considerarse como nunca habiendo sido presentado, inválido. (Codice di Diritto Canonico, e Leggi Complementari: Commentato, Coletti a San Pietro, 2004, comentario sobre el canon 126).

Por lo tanto, parece que si un Papa tuviera la intención de retirarse del ministerio activo, pero conservara la Oficina Papal en toda su plenitud, podría leer en voz alta la declaración hecha por el Papa Benedicto XVI, Non solum propter, ya que el vis verborum de ese texto es que renunció al ministerio del oficio de Obispo de Roma, pero no al oficio. Aquí se encuentra el error sustancial y, por lo tanto, ese acto de Benedicto XVI el 11 de febrero de 2013 debe considerarse inválido, según el canon 188, si se afirma que es un acto de renuncia del cargo de obispo de Roma. Sin embargo, si uno afirmara que es solo el acto de renunciar al ministerio activo, no al cargo, entonces sí, debería decirse que es un acto válido, que no contiene ningún error sustancial.

En conclusión, razón filosófica

Si bien puede haber muchos tipos de errores sustanciales en un acto de renuncia, NO hay NINGUNA MÁS SUSTANCIAL que la que implica confundir los accidentes de la oficina con la resignación como términos suficientes para indicar la sustancia de la oficina en sí. Ahora, según el canon 188, donde un error sustancial está presente en tal acto, el acto es inválido en su efecto “por la ley misma”. Por lo tanto, el texto de Non solum propter, de Benedicto XVI, no efectúa válidamente su renuncia al cargo de obispado de Roma. 

En conclusión, razón canónica

Esto es corroborado por hechos legales indiscutibles, a saber, que el único Canon en el Código de Derecho Canónico, Canon 32 §2, que habla expresamente de una renuncia papal, requiere que el hombre que es Papa renuncie al munus y de hacerlo de manera rite (es decir, adecuadamente de acuerdo con las normas de la ley). Pero el texto de la renuncia de Benedicto habla solo de una renuncia al ministerio. Por lo tanto, dado que se trata de un acto totalmente fuera del significado del Canon 332 §2, el acto no es válido para efectuar una renuncia papal. Así también es inválido efectuar un acto de renuncia que contiene error sustancial, según el Canon 188, y el Canon 126.

De hecho, la separabilidad inherente de ministerium de munus en la historia eclesiástica y la tradición canónica es la razón fundamental por la cual ninguna renuncia a ministerium puede equipararse en la ley como una manifestación debida de la renuncia de un oficio. Por esa razón, la renuncia del Papa Benedicto XVI hecha mediante el acto, Non solum propter, del 11 de febrero de 2013 a. C., no tiene un efecto canónico válido con respecto a la oficina del Papado. Sigue siendo el Papa, por tanto, con todos los derechos y privilegios.

Por lo cual, como ciudadano católico bautizado, ciudadano italiano y residente legal de la ciudad de Roma, pido al Gobierno italiano que invoque su derecho, como parte del Pacto de Letrán y sus acuerdos posteriores, a convocar a todo el clero de la Diócesis de Roma, para juzgar en el tribunal, tal como lo hicieron en AD 1046 en Sutri, al mando del rey Enrique III de Alemania, la validez de la reclamación al cargo de los Papas Benedicto y Francisco, a saber, si el acto de renuncia de Benedicto XVI fue válido en cuanto a una renuncia al oficio, y si no, a declarar el Cónclave de 2013 canónicamente inválido ex radicibus.

Canon Law itself declares Pope Francis, AntiPope

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The clear, precise, and sound reading of the Code of Canon Law leads to the inescapable conclusion that Pope Francis is an “antipope” in every sense of the word, and that the law itself declares it.

As has been demonstrated in the article, “How and Why Pope Benedict’s resignation is invalid”, there is no other authentic reading of Canon 332 §2 other than that the renunciation of munus is the necessary sine qua non condition of a papal resignation.

This canonical argument is supported by 35 reasons, debated in Scholastic form, in the article, “The Validity of Benedict’s Resignation must be questioned, Parts I and II”, why a renunciation of ministerium, in the form had in the papal declarations of Feb. 11, 2013, cannot signify a renunciation of munus as per Canon 332 §2, Canon 188 etc..

Therefore, Pope Benedict XVI remains the one and only true Pope of the Catholic Church with all the powers and prerogatives of that office.

As I pointed out in my rebuttal of Roberto de Mattei, canon 359 guarantees that the College of Cardinals has no authority to convene to elect a pope, when there has been an invalid papal resignation.

Therefore, the Conclave of 2013 is without any right in Canon Law to elect a successor to Pope Benedict. Therefore, the one it claimed to elect, Jorge Mario Bergoglio, has no authority whatsoever conferred upon him by accepting that election. He is in truth a usurper of the papal office, and must be punished in accord with Canon 1381 §1 for that crime (if he knowingly has done this, otherwise upon demonstration of the delict, he must publicly disavow his claim to the office).

Since Bergoglio never had any canonical authority as Pope, all his nominations to the  Roman Curia are null and void. Therefore, all actions taken by the Congregation of Religious against religious communities, or by the Congregation of the Doctrine of the Faith against anyone, or the Secretary of State vis-a-vis treaties with nations, such as China, or appointments of Bishops, etc. etc. are NULL AND VOID.

Since the papal resignation of Pope Benedict XVI is invalid, among other reasons, in virtue of containing a substantial error (canon 188) regarding what words must be expressed to conform to canon 322 §2, that resignation is invalid by the law itself (lege ipso). That invalidation spreads to the Conclave and all acts of Bergoglio as Francis, which are canonical, because they too are founded upon the same substantial error, though compounded.

Therefore, since the invalidity of Bergoglio’s papacy depends upon the law of the Church itself (canon 188), there is no need for a judgement of any ecclesiastical office to intervene to establish that it is so. And thus, Catholics may and indeed are obliged BY DIVINE FAITH and OBEDIENCE to the Apostolic See and to Canon Law to hold Bergoglio to be an Anti-Pope and to insist to Cardinals and Bishops and civil authorities that he be driven from the Vatican as a usurper.

Let all Catholics who love Christ, who are obedient to the Code of Canon Law and who seek the salvation of souls act now and today. Write your Bishop and the Cardinals. Write the Italian Government, which is bound to uphold only the canonically elected governments of the Vatican. Insist with all that the fact of Bergoglio’s invalidity be publicly affirmed and his usurpation denounced.

Its either that, or the end of the Vatican as we know it, as being part of the Catholic Church.

 

The Validity of Benedict’s Resignation, Part II: Ad Contrarium

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By Br. Alexis Bugnolo

In the previous article, entitled, The Validity of Pope Benedict’s Resignation must be Questioned, I recited the history of the controversy over the resignation of Pope Benedict XVI on the topic of substantial error in the resignation and then proceeded to explicate 20+ arguments against the validity.

Here, I will list the arguments for the validity, inasmuch as I find and understand them. If you know of more, let me know in the comments section below.  After each argument pro-Validity, I will post, for the reader’s convenience the argument against it — deviating in this small manner from proper Scholastic form. There is no particular order among the arguments, but the strongest ones are at the end.

Whether Pope Benedict XVI by means of the act expressed in his address, “Non solum propter”, resigned the office of the Bishop of Rome?

Ad contrarium:

And it seems that he did:

1. Because, Pope Benedict XVI as pope is above Canon Law. Therefore, he does not need to resign according to the form of Canon 332 §2.  Therefore, he resigned validly.

Ad obj. 1: To argue that the Pope is above Canon Law, and therefore the resignation is valid, is a sophism, which when examined is equivalent to 2 other erroneous propositions, namely:  “The Pope as pope is above canon law, ergo etc.”, and “The Pope as the man who is the pope is above the Law, ergo etc.”  To the first, I say: In the first case it is true that the Pope as pope is above canon law. However, the Pope when renouncing his office, does not renounce as Pope, but as the man who is the pope. Therefore the argument is praeter rem.  To the second, I say: It is false to say the Pope as the man who is pope is above Canon Law, because the mind of the Legislator of the Code of Canon law, Pope John Paul II, in canon 332 §2, expressly declares when a papal resignation is such and is to be regarded as valid.  Therefore, if a pope resigned in a way which was valid, but which the Faithful had to regard as invalid according to the norm of that Canon, there would be chaos in the Church. However, in interpreting the mind of a legislator, one cannot presume any thesis which would make the law defective. Therefore, Pope John Paul II did intend to bind the man who is pope, in a papal resignation. Therefore, the second is false also.

2. Because it is clear that Pope Benedict wanted to resign. Therefore, he did resign. Therefore, his resignation is valid.

Ad obj. 2.: To argue that the Pope wanted to resign, therefore he did resign, is to employ a sophism which conceals an undistributed middle term. For if the pope wanted to resign the ministerium of the office, then he did resign the ministerium. But such a resignation is not conform with Canon 332 §2, since it does not resign the munus. Therefore, it is invalid.  Likewise, if the pope wanted to resign the munus, then he did NOT resign the munus if he said ministerium. And then even if he thought he did, its invalid, per canon 332 §2 according to the act, and according to canon 188 on account of substantial error.

3. Because Pope Benedict, after his resignation, publicly declared that he validly resigned. Therefore, he validly resigned.

Ad obj. 3.: To argue that the Pope resigned validly because after his resignation he publicly declared that he resigned validly, is to employ a subterfuge. Because in that public declaration he declares that he resigned the Petrine ministry validly. That he resigned the Petrine ministry validly, is not disputed. But if that is what he resigned, then he did not resign the munus. Therefore, that act did not effect a resignation of the office. Therefore if it be asserted to be a valid papal resignation, the assertion is false according to canon 332 §2.

4. Because, Pope Benedict, after his resignation, publicly declared that he freely resigned, therefore he resigned.

Ad obj. 4.: It is true that liberty in a resignation is one of the necessary conditions of a papal resignation according to Canon 332 §2, but it is not true that it is the only condition. The first condition is that it be a resignation of munus. It was not. Therefore, this argument is praeter rem.

5. Because, Cardinal Sodano, as Dean of the College of Cardinals, in convoking the College, acted as if it were valid, therefore it is valid.

Ad obj. 5: There is no Canon of the Church or special delegation by the Roman Pontiff which makes the decision of the Cardinal Deacon to call a conclave efficacious of the validity of an invalid resignation, or authoritatively determinative of the validity of a resignation. Therefore, that he did so, proves nothing. Nay, canon 332 §2 expressly denies this.

6. Because the College of Cardinals convened to elect a Successor of Pope Benedict, therefore by that act declared or made the resignation valid.

Ad obj. 6.:  There is no Canon of the Church or special delegation by the Roman Pontiff which makes the decision of the College of Cardinals to conclave or elect a Pope, efficacious of the validity of an invalid resignation, or authoritatively determinative of the validity of a resignation. Therefore, that they did so, proves nothing. Nay, canon 332 §2 expressly denies this.

7. Because the whole College of Cardinals after the resignation and after the Conclave of 2013 acts and holds that Jorge Mario Bergoglio is the true and valid pope.

Ad obj. 7: I reply the same as for obj. 7.

8. Because the whole world accepts that Jorge Mario Bergoglio is Pope Francis.

Ad obj. 8: Canon 332 §2 in saying, “and not whether it be accepted or not by anyone whomsoever” in its final phrase, expressly denies this. Therefore, it is false.

9. Because, a Catholic must hold as Pope, whomsoever the Cardinals, or the Bishops, or the Clergy of Rome, hold to be the Pope.

Ad obj. 9.: I reply the same, as to obj. 8.

10. Because the election of a Pope by the Cardinals is a dogmatic fact, which all Catholics must accept.

Ad obj. 10.: While it be true that the valid election of a Pope by the Cardinals is a dogmatic fact which all Catholics must accept, it is not true if the election were invalid. But an election is invalid if the previous pope is still living and has not yet validly resigned. Therefore, this objection is invalid, inasmuch as the resignation be invalid. Therefore, of its self it is insufficient to prove the point argued.

11. Because the resignation of Pope Benedict XVI is a papal act, which cannot be questioned, according to the addage: prima sedes a nemini iudicatur.

Ad obj. 11.: While it is true that the acts of the Roman Pontiff are juridical acts which cannot be questioned, it is not true that declarations made in the first person by the man who is pope, which are the matter of such acts or declarations, cannot be judged. That such an act can be judged is proven by Canon 332 §2 which judges such acts. That such matter of the papal act is not an act of the pope as pope, has already been proven above.

12. Because, a Catholic in good conscience must presume, that if the resignation were not valid on account of the use of the word ministerium not munus in the key phrase of the act, that the Cardinals, in accord with canon 17, either demonstrated to themselves that he sufficiently resigned the papacy, or held private council with the Holy Father, Pope Benedict, to know his mind and meaning, at which time he privately signified that he had resigned the papacy in resigning the ministry of the Papacy.

Ad obj. 12.: While it is true that a Catholic should be disposed to presume such, such presumption does not make an invalid resignation valid. Nay, in accord with Canon 332 §2, one must note that the final cause of an invalid resignation is that it not be manifested according to the norm of law (rite manifestastur). Which norm requires a public act, that is, an act witnessed by at least 2 witnesses and made verbally. Such an act has never been published. So even if it were made, its a secret act, and it would not make an invalid resignation, valid.

13. Because Pope Benedict said, “I declare that I renounce the ministry which I had received from the hands of the Cardinals, … so that the See of St. Peter be vacant on …”, he clearly indicated that his renunciation was to effect a loss of office (munus), therefore his resignation was in accord with Canon 332 §2, despite not explicitly using the word munus, as that Canon requires for validity. Therefore, the resignation was valid.

Ad obj. 13.: This objection was refuted in the arguments of the First Part, but its complexity deserves a fuller answer for those minds which cannot understand how it is invalid. First, as demonstrated in the First Part of this Article, a resignation is valid if it includes a resignation of munus; it is not valid if it does not. And according to Canon 17, if there is any doubt as to whether munus is included in canon 332 §2 as a sine non qua condition or according to its signification in a broader sense, one must have recourse to other parts of the Law, the canonical tradition, and to the mind of the Legislator (John Paul II) of the Code. As has been shown elsewhere, there is no basis for an argument from canon 17 that ministerium can mean munus. However, since ministerium is followed by 2 subordinate clauses, the argument that it is invalid, must respond to that condition. For in Latin, some subordinate clauses can alter the signification of the main clause. And it is true that there is a poetical form, in which part of a thing can substitute for the whole, as when at Mass in the Latin Rite we say, “Come under my roof” to mean “come into my soul”. However, as regards the Latin of the text of the renunciation, to say, “which I received from the hands of the Cardinals” imposes no necessity of reference to the Petrine Ministry per se, because Ratzinger also at that time received the Episcopal and Pastoral Ministry for the Diocese of Rome. The second clause, “so that the See of St Peter be vacant”, has been shown in Part I to necessitate no necessity. For those who do not understand Latin grammar, this needs to be explained. Because, in a subordinate clause such as “so that … be vacant”, the clause is a clause of purpose of the kind which begins with the particle “ut”, and thus is a pure clause of purpose which indicates only a goal. If the subordinate clause of purpose had begun with “in the kind of way which” (quomodo) or “in such a way as to” (in tali modo quod) it would have been a purpose clause of characteristic which has the power to alter the manner of signification in the main clause, and allow the use of metynomic signification, that is, when a part refers to the whole. Since Pope Benedict did not say anything of that kind, this way of reading the subordinate clause is not possible. Hence it remains invalid.  However, even if a metonymic signification was had, it remains invalid per canon 332 §2, since it would not be duly manifested. Because just as if one were to pronounce marriage vows by saying, “I take you to be my Viennese strudel” instead of saying “I take you to be my wife”, an interpretation would be necessary to be resorted to, to make the phrase signify taking a wife, so in an act of resignation a metonymic manner of signification renders the act invalid because it publicly does not duly manifest the intention.

14. In his act of resignation Pope Benedict XVI declared two things. The First regarding his resignation, the second regarding the convocation of a Conclave “that a Conclave to elect a new Supreme Pontiff be convoked by those whose duty it is”. He would not have said this, if his intention was not to resign the office of the Papacy. Therefore, he did resign the office of the papacy.

Ad obj. 14.: This argument is a conflation of two arguments, one of which has previously been refuted, viz. that one which regards his intention, which was refuted in Ad obj. 2. Here I will respond to the other, that which regards the papal command to convene a Conclave.   That the Pope declared that a conclave be convened to elect a new Roman Pontiff forms the second independent clause of his verb, “I declare”. Thus it is logically independent and bears no necessity in the alteration of the signification of the first clause, which regards the resignation.  Thus if the resignation not be duly manifested in accord with Canon 332 §2, that the Pope declares a Conclave be called is a papal declaration which is totally vitiated by the substantial error in his first declaration. Thus canon 188 invalidates the execution of this command. This is especially true, because in the declaration of convocation he does not require the convocation to take place before or after he ceases to be pope, or on a specific date or even during his life time. To see this more clearly, recall the example from the arguments against the validity, wherein a hypothetical pope declares, “I renounce bananas so that on Feb. 28, at 8 PM, Roman Time, the see be vacant” and simply add, “and that a Conclave be convened to elect a new Roman Pontiff”.  As can be seen in this hypothetical, the second declaration does not make the first valid, it just continues the substantial error: a substantial error which also makes the Conclave of 2013 and all the acts of Bergoglio as pope invalid.

15. Canon 332 §2 does require the resignation of office. But ministerium also means office. Therefore, when Pope Benedict renounced the ministerium, he renounced the munus.

Ad obj. 15.: Canon 332 §2 reads as follows:  If it happens that the Roman Pontiff renounce his munus, there is required for its validity alone that it be freely made and manifested rite, and not that it be accepted by anyone whomsoever.  As can be seen from this Canon — which is the only one dealing with papal resignations — the fundamental condition is that the Pope resign his “munus”.  Now while some modern translations translate that as office (English), others as charge (Spanish), others as function (Italian), its clear from the Code of Canon Law that its primary canonical meaning is office. This can be seen from its use in the Headings of the New Code for chapters on Ecclesiastical Offices. This is confirmed by a direct citation of canon 145 §1, where every ecclesiastical office is called a “munus”, not a ministerium.  An examination of the Code also reveals that a ministerium is never called an “office”.  Now since the Code of Canon Law requires in Canon 17, that the Code itself be read in accord with the tradition of canonical texts, the sources of canon law and the mind of its legislator (Pope John Paul II), these facts should be sufficient evidence to exclude the possibility that “ministerium” can be read as munus. This is confirmed by the comparison of Canon 332 §2 with the corresponding canon in the Code of Canon Law promulgated under Pope Benedict XV, where it speak of a Pope renouncing, but does not say what he renounces. Its evident and significant that Pope John Paul II in the 1983 code added the word “munus” to specify what must be renounced to effect a papal resignation. Its also evident that in that Code of Canon Law “ministerium” refers to the exercise of an office. Furthermore, if one examines all previous papal resignations for which there is textual evidence of the formula of resignation, the words which signify office are always found: onus, munus. Ministerium is not found. Proper names for the office are found, such as episcopatus or papatus. Or the dignity resulting from the office is named with the words honor or dignitas. Thus, in accord with Canon 17, all the sources of authoritative interpretation conclude upon 1 result: that a Pope only resigns when he resigns the munus, the office, not the execution of the office, ministerium. Therefore, even if Pope Benedict intended, and in private afterwards asserted or asserts or will assert, that he intended to use “ministerium” for munus, his act of renunciation is invalid on account of that substantial error, in virtue of canon 188, and it cannot be made valid by any subsequent act. It would have to be redone with the word, “munus”. So the argument is invalid by a sophistry, of reading “munus” in its major according to its Latin signification, but reading “ministerium” in the minor according to its vernacular usage. Thus, its conclusion is reached through an undistributed middle term, and thus is invalid also.

The Validity of Pope Benedict XVI’s resignation must be questioned — Part I

Resignation

by Br. Alexis Bugnolo

Recently, the noted Vatican theologian, and former member of the Congregation for the Faith, Msgr. Nichola Bux publicly opined that the validity of the resignation of Pope Benedict XVI should be studied in regard to the question of what appears to be substantial error in the formula of resignation. (For a correct English translation of the formula, see here).

Msgr. Bux was not the first to raise this issue. In fact, doubts as to the validity of the act of resignation were raised immediately upon the news being made known. Flavien Blanchon, a French journalist working at Rome, writing only 2 days afterwards, cited an eminent Latin scholar who pointed out errors in the text of abdication, and who noted that the presence of any error, according to canonical tradition, was held to be a sign of lack of deliberation, rendering the act null and void.

Then a year later, Antonio Socci openly speculated that the resignation might be invalid on account of the lack of interior will given by Benedict. In the same year, a very noteworthy study published by a Professor in canon law at the Theological Institute of Legano, Switzerland, in 2014 by Fr. Stefano Violi, which discussed canonically the renunciation: The Resignation of Pope Benedict XVI Between History, Law and Conscience, without, however, raising the question of its invalidity. (Its a must read on account of its rich citation to the canonical history of papal resignations.) However, the study, by identifying the matter of the renunciation to regard the active ministry, not the munus, made it clear that the question of substantial error invalidating the resignation was a real question, founded upon the text of the act itself.

On Nov. 14, 2014, in a public conference, Fr. Nicholas Gruner, “the Fatima Priest” affirmed of Pope Benedict, on Feb 11, 2013, that “whatever he was doing, he was not resigning the papacy”.

However, on June 19, 2016, Ann Barnhardt raised specifically the question of a doubt arising from canon 188, which cites substantial error as sufficient grounds to establish the grounds for a canonical determination of invalidity in any resignation. She did this following the remarkable comments by Pope Benedict’s personal Secretary on May 20th earlier, in which he claimed that Benedict still occupied the Papal Office (Full Text, English Translation).

Then the blogger, Sarmaticus, discussed the issue raised by Ganswein’s words on August 5, 2016, with a post drawing out the significance of what the Archbishop had said at the Gregorian University, in a post entitled: “Ockham’s Razor Finds: Benedict Still Pope, Francis Is False Pope, Universal Church in State of Necessity since 24 April, 2005.”

Msgr. Henry Gracida, Bishop Emeritus of Corpus Christi, Texas, in the United States, and a former member of Opus Dei, has also sustained this same doubt and others regarding the validity of the resignation. I understand that the Bishop has written many members of the Sacred Hierarchy and Curia about these matters urging action be taken (He suggests a public declaration by 12 pre-Bergoglian Cardinals).

According to Ann Barnhart, in the following year, Attorney Chris Ferrara and Mrs. Anne Kreitzer also sustained this same doubt. The historian Richard Cowden Guido opined the same on May 11, 2017. And, the famous Italian controversialist, Antonio Socci quoted Violi at length on May 31, 2017 and sustained the same thesis.

On August 11, 2017, the popular Catholic TV program, Cafe con Galat, in an English edition, discussed why Pope Benedict XVI is still the true pope. While this program emphasizes the lack of freedom in the act, it does include the matter regarding the lack of conformity to Canon 332 §2 and canon 188.

Sometime before March of this year, Fr. Paul Kramer sustained also that canon 188 nullified the resignation, on account of the lack of the resignations conformity to canon 332 §2 in mentioning ministerium rather than munus.

In May of this year, at the latest, Fr. Juan Juarez Falcon expounded the canonical reason for the invalidity of the resignation, on the basis of substantial error, in an article entitled, “Dos Graves Razones”.

Finally, Pope Benedict XVI in his private letters to Cardinal Brandmueller, published in the summer of 2018, openly asks for suggestions for a better way to resign, if he did not do it correctly.

There being a number of notable Catholics sustaining this doubt, and since Msgr. Bux called for an investigation of this matter, I will add here in Scholastic Form, some arguments in favor of sustaining it, in course of which will refute all substantial arguments against it. In the course of time, as I find them, or think of new ones, I will add them to this list.

Whether Pope Benedict XVI by means of the act expressed in his address, “Non solum propter”, resigned the office of the Bishop of Rome?

And it seems that he did not:

1. First, because substantial error, in an act of resignation, regards the vis verborum, or signification of the words, as they regard the form and matter of the act.  But the act of renouncing a ministry regards one of the proper accidents of the office by which that ministry can be rightfully exercised.  Therefore, if one renounces a ministry, he does not renounce the office. And if he believes to have renounced the office, by renouncing one of the ministries, he is in substantial error as to the signification of the words he has used. But in the text, Non Solum Propter, Benedict XVI renounces the ministerium which he received as Bishop of Rome, when he was elected.  Therefore, to understand that act as a renunciation of the office is to be in substantial error as to the effect of the act. Therefore as per canon 188, the resignation is invalid.

2. Saint Peter the Apostle exercised many ministries in many places. But no one is the real successor of Saint Peter except the Bishop of Rome (canon 331). If one renounces a petrine ministry, therefore, he does not renounce the office of Bishopric of Rome (cf. canons 331 & 332), who has other ministries in virtue of his office. Therefore, if one believes he has renounced the Bishopric of Rome by renouncing a petrine ministry, he is in substantial error, and thus as per canon 188, the resignation is invalid.

3. According to Saint Paul (1 Corinthians 12) there are diverse graces, ministries and offices in the Church, inasmuch as the Church is the Body of Christ. Therefore, since the Bishop of Rome can exercise several of these ministries, it follows that one does not renounce the Bishopric of Rome if one renounces one of these ministries, since no one ministry is coextensive with the Bishopric of Rome. Ergo in such a renunciation, if one believes he has sufficiently signified the renunciation of the Bishopric of Rome, he is in substantial error. Therefore, as per canon 188, the resignation is invalid.

4. According to Seneca (Moral Essays, vol. 3, John W. Basore, Heineman, 1935), one must distinguish between benefices, offices and ministries. Benefices are that which are given by an alien, offices by sons, mothers and others with necessary relationships, and ministries by servants who do what superiors do not do.  The Petrine ministry is a service to the Church. But the office of the Bishop of Rome is a duty to Christ. If one renounces the ministry of a servant, he does not renounce the office of a son. Ergo in such a renunciation etc…

5. The validity of an act of resignation cannot be founded upon the subjective definition of words, or the mere intention of the one renouncing. If that were the case, the interpretation would make the act an act of resignation. The act itself would not declare it. But the Church is a public society founded by the Incarnate Living God. Therefore, the renunciation of offices must be not only intentional but public, to give witness to the fact that the office was established by the Living and Incarnate God. But the office of the Bishop of Rome is such an office. Ergo in such a renunciation etc..

6. As Msgr. Henry Gracida argues on his blog, abyssum.org: If Christ did not accept the resignation of Benedict as valid, because the act itself was not canonically valid per canon 188, then Christ would be obliged in justice to deprive Bergoglio of grace, so that his lack of being pope be MOST EVIDENT to all with Faith, Hope and Charity. But it is MOST EVIDENT to everyone, even non Catholics, that he has NOT the grace of God in him or in his actions. Ergo, either Christ is unjust, or Christ is just. He cannot be unjust. Ergo, Bergoglio is not pope!

7. Likewise, Christ prayed for Peter that his faith might not fail, and so that he could confirm his brethren in the Apostolic College. Now this prayer of Christ must be efficacious, since Christ is God and the Beloved Son of the Eternal Father, and because of the office of Saint Peter is not something merely useful to the Body of Christ, but necessary in matters of faith and unity. Therefore, Christ’s prayer for the Successors of Saint Peter must be efficacious in some manner as regards the faith and unity of the Church. But Bergoglio manifestly attacks both the faith and unity of the Church. Far be it, therefore, to judge that in this one man Christ’s prayer was not intended to be effective. Ergo, Bergoglio is not a valid successor of Saint Peter!

8. From the text of the act of resignation. Pope Benedict admits in the first sentence that he holds the munus petrinum. But further down, he says he renounces the ministerium which he had received as Bishop of Rome. Therefore, he has not renounced the munus. But munus means office and gift of grace (cf. Canon 145 §1 and Paul VI, Christus Dominus). Therefore, he has not stated that he has renounced the office and gift of grace. Therefore, in such a resignation etc..

9.From the sense of the Latin tongue, which lacks the definite and indefinite article. When you say: Renuntio ministerio, you do not say whether you have renounced the ministry or a ministry. Therefore, you leave unsaid what ministry you have renounced. Therefore, in such a resignation etc..

10.From the papal law Universi Dominici Gregis, on Papal elections:  One is not elected to the Petrine Ministry, but to be the Bishop of Rome.  Therefore, unless one renounce the Bishopric of Rome one has not vacated the See of Saint Peter. But in public statements Pope Benedict XVI after March 2013 says only that he has renounced the ministerium. Therefore, he is in substantial habitual error as regards what is required in an act of resignation of the office of the Bishopric of Rome.  Therefore, in such a resignation etc..

11. From the Code of Canon Law:  Canonical resignations are valid if 3 things are valid: liberty from coercion, right intention, unambiguous signification. This is confirmed in canon 332, § 2 which expressly denies that the acceptance of a resignation affects is validity or non-validity. But Pope Benedict admits in his letters to Cardinal Brandmueller that his intent was to retain something of the Pontifical Dignity. His private secretary also publicly has affirmed that he occupies the  See of Peter but shares the Petrine Ministry still. This is incontrovertible evidence that the act of resignation is ambiguous. For either it means he has renounced the See or has not renounced the See, that he has renounced the ministry, or has not renounced the ministry.  Therefore, in such a resignation etc..

12. From Pneumetology, that is, from the theology of the Holy Spirit. After Feb 2013 the whole Church still recognizes and accepts Pope Benedict with the title of pope and with papal prerogatives. All call him Benedict, not Ratzinger or Joseph. But the whole Church cannot be deceived. Nevertheless, according to Divine Institution, the Papacy cannot be held by more than one person at one time. And he who holds it first, has the valid claim to the office. Therefore, the Church does not understand the act as one which renounces the office. Therefore, in such a resignation etc..

13. From insufficiency of intention:  If a Pope renounces eating bananas, he has not renounced the office of Bishopric of Rome. Therefore, if he says, “I have renounced eating bananas, to vacate the See of Rome”, he is in substantial error as to the effect of his act.  But in his text of renunciation he says he has renounced the ministry so as to vacate the see of Saint Peter [ut sedes Sancti Petri vacet]. But that is a substantial error, since the ministry is only a proper accident of the Bishopric of Rome, for to be the Bishop of Rome is the first act of its being [esse primum], to exercise the ministries of the Bishopric of Rome is the second act of its being [esse secundum]. Therefore, since the second act of being is in potency to the first act, and potency is divided from act as accident to substance, to renounce a or all ministries of an office is an act regarding the accidents not the substance of the office. Therefore, one could just as well renounce any or all of its ministries and retain the office. Therefore, by renouncing a or the ministry he does not renounce the office. Indeed, in public statements, he explicitly affirms only to have renounced the ministry. Therefore, his insufficiency of expressed intention does not save the act from substantial error.  Therefore, in such a renunciation etc..

14. The Pope is not more powerful than God the Son. But God the Son in becoming the Most Blessed Sacrament of the Altar, at the moment of Consecration, renounces all the accidents and action of His Sacred Humanity, yet remains still God and Man.  Hence, even if a Pope were to renounce all his actions and ministries as Pope, he remains the Pope. But Pope Benedict XVI in his declaration of Feb. 11, 2013, renounces only the ministerium of his office, not the office. Therefore, he remains the Pope.

15. If you get up from your chair, but to not give the chair to another, the chair becomes vacant but remains your property.  Now the office of St. Peter’s Successor is to Saint Peter’s Successor as a throne is to the one enthroned. So if a Pope renounces the ministry of his office, but not the office, even if he intends by such a renunciation that the Throne of St. Peter be vacant, he does not cede his right and holding of the office. So when Pope Benedict writes declaro me ministerio … renuntiare ita ut Sedes Petri vacet its clear that while he renounces serving as Pope, he does not renounce the Papacy.

16. If any President, Prime Minister or father of a family renounces fulfilling the duties of his office, he nevertheless has not ceased to be President, Prime Minister or father. Likewise with the Pope, if he textually renounces only the ministry of his office, he has not lost his office.

17. God, who is Being, as the institutor of the Office of Peter, cannot regard as resigned from the office of the Successor of Saint Peter, any Roman Pontiff, validly elected, who only renounces accidents or second acts of the being of that office. But Pope Benedict XVI renounced only the ministerium, or exercise of the office, which he had received, not the munus, which is the office itself. Therefore, since the exercise of office is the second act of the being of the office, God cannot acknowledge such a resignation as valid. And if God does not recognize it as valid, neither can the Church. Therefore, in such a resignation, etc..

18. The essence of ‘being the Pope’ is the dignity of the office held. The essence of a ministry is the service rendered. Therefore, just as renunciation of a service does not cause the loss of dignity, so the renunciation of the Petrine Ministry does not cause the loss of Papal office.   Therefore, in such a resignation, etc..

19. In Canon Law ministerium is not the locus of right (ius), that is found only in sacraments (sacramenta) and offices (munera).  Therefore, he who renounces ministerium, renounces no right. But Pope Benedict XVI in his renunciation, Non solum propter, renounces the ministerium he received from the hands of the Cardinals. Therefore, he does not renounce any right. And if he renounces no right, he retains all rights, and thus remains the Pope.  If it be objected, that he renounced the ministerium so as to vacate the See of St. Peter (ita ut Sedes S Petri vacet), it must be responded that, since vacare, in Latin has 2 senses: that of conceding right and that of simply going away, as on a vacation, the assertion of renouncing ministerium so as to vacet the Roman See implies no necessity of signifying a renunciation of right.  Therefore, in such a resignation etc..

20. As the learned canonists Juan Juárez Falcó argues:  Canon 332 which is the only canon regarding Papal renunciations speaks of the renunciation of the munus, not of the ministerium. But Benedict XVI speaks only of renouncing the ministerium, not the munus. Ergo per canon 188, the renunciation is invalid to effect a renunciation of munus. But as per canon 145, the munus is the office. Therefore, in such a resignation, etc..

For the arguments, to the Contrary, and their refutations, see part II.

In summation:

As the eminent Canon Lawyer, Fr. Juan Ignacio Arrieta, says, commenting on Canon 126:  When the ignorance or error regards the essential object of the act, … then the act must be considered as never having been posited, invalid. (Codice di Diritto Canonico, e Leggi Complementari: Commentato, Coletti a San Pietro, 2004, commentary on canon 126).

Hence, it appears, that if a Pope were to intend to retire from active ministry, but retain the Papal Office in all its fullness, that he could just as well read out loud the statement made by Pope Benedict XVI, Non solum propter, since the vis verborum of that text is that he renounced the ministry of the office of the Bishop of Rome, but not the office. Herein lies the substantial error, and thus that act of Benedict XVI on Feb. 11, 2013 must be judged to be invalid, as per canon 188, if it be asserted to be an act of resignation of the office of Bishop of Rome. However, if one were to assert that it is only the act of renunciation of active ministry, not of office, then yes, it should be said to be a valid act, containing no substantial error.

In Conclusion, Philosophical Reason

Though there can be many kinds of substantial error in an act of resignation, there is NONE more SUBSTANTIAL than the one which involves confusing the accidents of the office to be resigned as sufficient terms to signify the substance of the office itself. Now, according to canon 188, where substantial error is present in such an act, the act is invalid in its effect “by the law itself”. Therefore, the text of Non solum propter, of Benedict XVI does not effect validly his resignation from the office of the Bishopric of Rome.

In Conclusion, Canonical Reason

This is corroborated by undisputed facts of law, namely that the only Canon in the Code of Canon Law, Canon 322 §2, which speaks expressly of a papal resignation, requires that the man who is pope resign the munus and do so rite (i.e. properly according to the norms of law). But the text of Benedict’s resignation speaks only of a renunciation of ministerium.  Therefore, since it regards an act wholly outside the meaning of Canon 332 §2, the act is invalid to effect a Papal resignation. It is also thus invalid to effect the same by the law itself, according to Canon 188, and by canon 126.

Indeed, the inherent separability of ministerium from munus in Ecclesiastical history and canonical tradition is the fundamental reason why no renunciation of ministerium can be equated in law as a due manifestation of the resignation of an office. For that reason, the resignation of Pope Benedict XVI made through the act, Non solum propter, of February 11, 2013 A.D., has no valid canonical effect regarding the office of the Papacy. He remains the Pope, therefore, with all rights and privileges.

On which account, as a baptized Roman Catholic, Italian Citizen and legal resident of the City of Rome, I call upon the Italian Government to invoke its right, as a party to the Lateran Pact and its subsequent agreements, to convene the entire Clergy of the Diocese of Rome, to judge in tribunal, just as they did in A. D. 1046 at Sutri, at the command of the Germany King Henry III, the validity of the claim to office of Popes Benedict and Francis, namely, whether the act of renunciation of Benedict XVI was valid as to a renunciation of office, and if not, to declare the Conclave of 2013 canonically invalid ex radicibus.